¿Decadencia del fútbol español? Las conclusiones del regreso de la Champions

Durante esta semana y la anterior ha vuelto el evento que todos los futboleros esperan con ansias cada febrero, es decir, las eliminatorias de la Champions League, donde podemos ver a los mejores equipos europeos pelear por el campeonato más prestigioso para los clubes del viejo continente.

Hoy, en My Pocket News, analizaremos brevemente como se ha dado el regreso a la escena continental para los equipos españoles, abordando la pregunta que se hacen muchos aficionados: ¿Está el fútbol español en decadencia respecto al resto de equipos europeos?

Barcelona 1-4 PSG

La aparición del Barça fue la primera, y seguramente la más decepcionante. La buena racha en los últimos partidos ligueros y las ausencias de estrellas como Neymar o Di María en la plantilla del PSG daban una sensación de ser favoritos a los azulgranas, que esperaban ver algo de luz en Europa después de tener una situación complicada en las competiciones nacionales, cosa que estuvo muy lejos de suceder.

El encuentro tuvo una primera parte relativamente igualada, en la que el Barcelona logró adelantarse gracias a un penalti provocado por De Jong, aunque poco después Mbappé lograría el empate con una maravillosa maniobra dentro del área azulgrana. Pese a que no había clara dominación, los parisinos tuvieron varias ocasiones para irse por delante en el marcador.

Sin duda la segunda parte fue un punto de inflexión. El conjunto de Pochettino empezó a dominar el encuentro bajo la dirección de Paredes y Verrati y ante un Barça sumamente débil en la presión. Primero Mbappé tras un rechace, luego Moise Kean en una jugada a balón parado y finalmente Mbappé con un espectacular remate seguido de una gran asistencia de Draxler certificaron un 1-4 tan contundente como el dominio de los franceses. Poco a rescatar en el Barça, que fue salvado de una goleada peor por Ter Stegen.

Las conclusiones para los culés son nefastas. Este embarazoso resultado se suma a la lista de humillaciones en Champions que se ha llevado el conjunto catalán en los últimos años, que aparte de las eliminaciones ha tenido que aguantar los bochornosos marcadores en contra, algo inadmisible para un equipo que aspira a ganar la competición. Centrándonos en el presente, la falta de competitividad (condicionada por las numerosas lesiones) del Barcelona es evidente, aunque lo peor seguramente sea el ambiente de negatividad y pesimismo que respira el barcelonismo, claramente relacionadas con la crisis económica del club y la posible marcha de Messi. Veremos qué sucede en la vuelta, aunque todo apunta a que los parisinos tiene el pase a cuartos en el bolsillo.

Sevilla 2-3 Borussia Dortmund

El segundo equipo en jugar fue el Sevilla, que recibió al Borussia Dormund. A pesar de no lograr ni el liderato de grupo ni meterse en la lucha por el campeonato liguero, los sevillistas venían con esperanzas y con buenas sensaciones futbolísticas tras vencer 2-0 al Barça en la ida de las semifinales de la Copa del Rey.

Sin embargo, la rígida defensa hispalense se derritió ante el desborde del conjunto bávaro. A pesar de que Suso logró adelantar a los de Lopetegui en un remate rebotado, los bávaros lograrían meterle tres tantos a Bono en poco más de 20 minutos. Primero Dahoud con un espectacular remate desde la frontal del área y después Haaland por partida doble, mediante una gran asociación con Sancho y con un contraataque en superioridad numérica.

Lopetegui no se quedó de brazos cruzados. Tras unos cambios en la segunda parte logró controlar las ofensivas del Dortmund, pero siguió con dificultades para acercarse a la portería. En los últimos minutos logró recortar ventaja mediante un balón parado, certificando el 2-3 final.

El resultado para el Sevilla es complicado teniendo en cuenta el valor doble de los goles fuera de casa en caso de empate, pero lo cierto es que existen posibilidades para los andaluces, que ya demostraron ser capaces de dominar al conjunto germano en la segunda parte, a pesar de verse arrollados en la primera. Veremos qué pasa.

Atlético de Madrid 0-1 Chelsea

Los colchoneros estrenaron la segunda semana de partidos en una situación algo extraña, ya que ejercían de locales en Bucarest, ya que las restricciones por la pandemia hacían imposible la llegada de la plantilla inglesa a Madrid. A pesar del contratiempo los pronósticos eran favorables, ya que los rojiblancos lideran la liga a buen ritmo y el Chelsea no acaba de arrancar en la Premier.

Diferente año, mismo Cholo. A pesar de que el Atlético tenía argumentos futbolísticos para encarar a los londinenses con valentía estuvieron bastante lejos de hacerlo, plantando una línea defensiva de hasta 6 jugadores y regalando la posesión al conjunto de Tuchel. Realmente las cosas no salieron mal, ya que lograron impedir los acercamientos del Chelsea y consiguieron lanzar algún que otro ataque significante, aunque llegaron 0-0 al descanso.

El problema de plantear los partidos defensivamente es que los errores multiplican su valor, y de eso pecó el Atlético. Un mal rechace de Mario Hermoso fue aprovechado por Olivier Giroud, que con un sublime remate dejó al Atleti por detrás en el marcador a falta de 20 minutos para el final, tras una larga revisión del VAR. Los madrileños no fueron capaces de empatar.

Mala racha para el Atlético después de varios resultados negativos, y sobre todo malas sensaciones en cuanto al estilo de juego. ¿Cambiará el chip Simeone de cara a la vuelta? Pronto lo veremos. A pesar de que el resultado no es favorable, la eliminatoria sigue abierta.

Atalanta 0-1 Real Madrid

La única alegría para el fútbol español la dio el conjunto blanco. A pesar de tener una interminable lista de lesiones y estar bajo mínimos en ataque, los merengues partían como favoritos ante el conjunto italiano.

Sin lugar a dudas el partido estuvo marcado por la pronta expulsión de Freuler, que dejó al Madrid en superioridad numérica para todo el partido. La jugada trajo cola, ya que el árbitro sanciona la expulsión interpretando que Mendy, el receptor de la falta, se encuentra en situación de último jugador, y analizando la jugada esto no parece del todo claro. Gasperini mostró su disconformidad con el arbitraje en la rueda de prensa con unas polémicas declaraciones, y Twitter ardió a manos de millones de aficionados que consideraban injusta la jugada.

Con la ventaja numérica los de Zidane se hicieron dueños y señores del control del encuentro, anulando casi por completo los ataques del Atalanta, pero igualmente tuvieron serios problemas para generarle peligro al rival, a pesar de que la defensa no es el punto fuerte del conjunto italiano, dejando muy clara la clamorosa falta de gol que sufre el vigente campeón de liga. Cuando todo indicaba que el partido se terminaba sin goles, Mendy se sacó de la chistera un asombroso remate desde la frontal de área para darle el triunfo al Real Madrid.

Parece que la eliminatoria está encarrilada para los madridistas, que a pesar de no lograr resolver sus eternos problemas ofensivos logran un buen marcador, aunque no hay que subestimar al conjunto lombardo, que en igualdad numérica tiene argumentos ofensivos de sobra para darle la vuelta al marcador.

Conclusiones. ¿Hay decadencia?

Como podemos comprobar, los españoles han salido bastante mal parados del primer partido de las eliminatorias, teniendo a solo uno de los cuatro equipos con un resultado favorable. Sin embargo, afirmar que hay una decadencia para el fútbol español no es algo que nazca de solo esta eliminatoria. Tras analizar los resultados de la última década hemos podido comprobar ciertas cosas que respaldan la hipótesis principal.

Para empezar, hemos de recordar que desde el año 2011 hasta el 2017 al menos 2 equipos de La Liga lograron llegar hasta las semifinales. De estos 7 años, en 5 de ellos el trofeo fue conquistado por españoles, 3 por parte del Real Madrid y 2 por parte del Barça. Más que del fútbol español en general, nos damos cuenta de que el protagonismo en la máxima competición europea estaba reservado a estos dos gigantes, Madrid y Barça. El resto de equipos europeos no lograban un gran avance en la competición, aunque en el 2014 irrumpió en la escena el Atlético de Madrid, que se postuló como otro coloso en Champions. Entre 2014 y 2017 sin lugar a dudas se dio una de las etapas más gloriosas del fútbol de nuestro país, donde estos tres equipos lograron estar en todas las rondas de cuartos de final. En todas estas ediciones el trofeo se vino a casa.

Lo que conocemos como decadencia empezó en el 2018. A pesar de que el Real Madrid logró salir campeón, Atlético de Madrid y Barcelona cayeron en octavos y cuartos de final respectivamente. Aunque no fue hasta el año siguiente donde podríamos palpar fácilmente esta decadencia. Mientras que el Atlético se volvería a quedar fuera en octavos, un Real Madrid muy tocado después de la marcha de Cristiano Ronaldo rompería su racha en la misma ronda, siendo claramente superado por el Ajax. El Barça no lograría llevarse el gato al agua tampoco, quedando fuera en semis tras una humillante remontada por parte del Liverpool, rompiendo una racha de 5 años consecutivos de dominio. En la edición del año pasado siguió empeorando el asunto. El Madrid fue apeado por El Manchester City en octavos tras una mala fase de grupos, mientras que Atlético y Barcelona sufrirían la ira alemana en cuartos, por parte de Leipzig y Bayern (con un abrumador 2-8) respectivamente. Este año no podemos confirmar nada, pero vemos que las cosas pintan bastante parecidas o incluso peor que el año pasado, y parece que ningún otro equipo ha conseguido sustituir a los tres gigantes caídos.

Como ya hemos ido señalando, parece que la decadencia no va por el futbol español en general, sino por los equipos más fuertes, que han decaído sin ser sustituidos por ningún otro conjunto de La Liga. Si analizamos los resultados ligueros también podemos ver cómo se han ido recortando las distancias entre Madrid, Barça y Atlético y el resto de equipos. Y bien, ¿a qué se debe esta bajada de nivel?

En cuanto a Barça y Madrid todo apunta al final de la época de rivalidad entre Cristiano y Messi. La marcha de Cristiano dejó al los blancos con una falta de gol muy notoria que a día de hoy no han sabido solucionar, lo que les ha convertido en un equipo mucho más débil. En el caso del Barça Messi aún no se ha ido, pero lo cierto es que la decadencia culé pasa más por no haber sabido rodear a Messi de buenos futbolistas que le permitieran seguir dominando el panorama futbolístico. Además, la mala situación económica impide realizar los refuerzos pertinentes que permitan resurgir a los azulgranas próximamente. No resulta tan extraño el caso del Atlético de Madrid. Gracias a un fútbol defensivo han logrado ganar a muchísimos equipos grandes, pero no han sabido evolucionar a pesar de tener recursos económicos para ello, y los de Simeone han acabado algo estancados.

Cabe señalar también el surgimiento de equipos muy potentes fuera de España, como son Liverpool, Manchester City o Bayern de Múnich, que han logrado crear plantillas mucho más competitivas que en anteriores años y se postulan ahora como los líderes del fútbol europeo.

Lo que está claro es que no son buenos tiempos para los grandes equipos españoles, aunque no todo es para siempre. Ansu Fati, Pedri, De Jong, Rodrygo, Vinicius, Valverde o João Félix son solo algunas de las promesas en La Liga. Estos deben ser los cimientos de nuevas generaciones, en las que todos los seguidores del fútbol nacional ponemos nuestras esperanzas. ¿Volveremos a ver semejante dominio de nuestros equipos próximamente o tendremos que esperar a que pasen los años? Deja tus impresiones en los comentarios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puede interesarte