Coronavirus, la pandemia del siglo XXI

Todos estamos siendo testigos de la expansión del coronavirus y de las consecuencias que está dejando por el mundo. El brote, inicialmente surgido en Wuhan, traspasó las fronteras de China hasta expandirse en multitud de países, de diferentes continentes, y causando así que lo que inicialmente se llamó epidemia, pase a considerarse una pandemia.

Por tal de poder comprender mejor qué significan y qué variaciones presentan estos términos, procedemos a explicarlos: una epidemia es una enfermedad que ataca a un gran número de personas (o de animales) en un mismo lugar y durante un mismo período de tiempo. Por otro lado, una pandemia es una enfermedad que se extiende por muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región.

Mapa con los casos de coronavirus del mundo. Arcgis

Con esto, podemos decir que el hecho de que se haya nombrado al COVID-19 una pandemia no debemos alertarnos ni entrar en pánico, simplemente expresa lo que todos conocemos: el virus se ha expandido.

Este cambio de terminología se ha dado lugar a partir de la rueda de prensa que ha realizado el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, el cual explicaba que tras horas de debate con diferentes expertos, se ha tomado la decisión de considerar al coronavirus una pandemia.

Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, dando su discurso. Sven Hoppe. Europa Press.

Además de este comunicado, también ha enviado a lo largo de su discurso un mensaje tranquilizador a la población. Así mismo, ha expresado que, dado que el coronavirus está afectando a todos los sectores, debemos emprender una lucha contra el mismo todos unidos.

¿Qué podemos hacer contra el COVID-19?

Debemos, primero de todo, ser conscientes de la situación en la que nos encontramos. Debemos mantener la calma y sobre todo seguir una serie de pasos o consejos muy básicos para evitar el posible contagio:

  1. Lavarse las manos. Una buena costumbre que no debemos dejar atrás nunca, pues a través de las manos podemos infectarnos del virus de forma inconsciente. Recomendamos lavarlas o bien desinfectarlas con algún gel antiséptico.
  2. Utilizar mascarilla en el caso de que sea necesario. El COVID-19 se puede contagiar a partir de los ojos, la nariz y la boca (refiriéndonos a partes de la cara, teniendo así un contacto más directo con otras personas). Con el uso de mascarillas, protegemos la zona y además, en el caso de que nosotros mismos estemos infectados, tendremos menos probabilidades de contagiar a alguien.
  3. Cubrirse la boca y la nariz al estornudar con un pañuelo. Debemos olvidarnos del gesto que nos han enseñado desde pequeños de taparnos la boca con la mano. En el caso de no tener un pañuelo cerca, podemos estornudar en el antebrazo y así no nos ensuciaremos las manos.

¿Cómo os sentís respecto a este gran virus? ¿Habéis sufrido en primera persona sus consecuencias? Si es así, dejadnos vuestra opinión en los comentarios y como siempre, ¡muchas gracias por leernos!

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