El príncipe Henry y Meghan Markle se “divorcian” de la realeza

La noticia de su renuncia ha sido comunicada a través de sus redes sociales, cosa que ha “decepcionado” a Isabel II, abuela del príncipe, pues a lo largo de estos últimos meses la familia real británica ha dejado ver la tensa situación en la que se encuentran con la reina Isabel II, la cual debe tener conocimiento de todo aquello que sucede en palacio; y la fría relación que mantiene Henry con su hermano mayor, el príncipe Guillermo.

Las pruebas de estas malas relaciones intrafamiliares las hemos podido ver a lo largo del 2019, pudiendo poner como ejemplo la ausencia de los duques de Sussex en la cena navideña en declarar que pasarían la festividad con la familia de Meghan; el conflicto que mantuvieron con Guillermo y Catherine Middleton, duques de Cambridge; el escándalo de Thomas Markle, padre de Meghan; y también en un documental que la prensa británica realizó a Henry y Meghan, a partir del cual se daba a entender al público que los dos hermanos no eran cercanos, cosa que ofendió al mayor de los mismos.

Con esta renuncia, el príncipe Henry y Meghan pretenden hacer un cambio de aires, podríamos decir que un tanto radical, ya que pretenden ser “financieramente independientes” y no establecerse únicamente en tierras exclusivamente inglesas, sino también vivir un tiempo en Norteamérica, seguramente en Canadá, al gustarles el país del hockey por la gran hospitalidad que les han ofrecido en su reciente viaje.

¿Qué hay detrás de este comunicado?

La renuncia a sus cargos se debe a diferentes motivos.

Tal y como hemos podido ver, la relación que mantienen los duques de Sussex con la familia real británica no es faborable. Podríamos considerar ese el motivo principal, pero hay muchos más impedimentos que dificultan la felicidad de la joven pareja.

Debemos señalar la gran presión mediática que ejercen los medios de comunicación británicos sobre su vida privada, pues los duques y sus cercanos han protagonizado en relativamente poco tiempo, aproximadamente unos dos años, muchas polémicas referentes a sus relaciones personales con el príncipe Guillermo, la reina Isabel II y Thomas Markle.

Esta presión que viven los duques ha ocasionado que los mismos se sientan, incluso, acosados; por lo que su partida a América del Norte los ayudaría a poder separarse de los medios de comunicación y poder vivir más tranquilos.

La posición de Henry de evitar ser el foco de la prensa se ha visto reforzada desde la emisión del tan controversial documental, en el cual afirmaba que “no me obligarán a jugar al juego que mató a mi madre”, haciendo referencia a Diana de Gales, la cual falleció en 1997 en un accidente de automóvil en intentar escapar de varios paparazzi que la perseguían por París.

Además, defienden su cambio temporal de hogar con la educación de su hijo, Archie Harrison Mountbattten-Windsor, de ocho meses. De esta forma, el pequeño podría “apreciar la tradición real en la que ha nacido”.

Harry y Meghan con su hijo Archie en Sudáfrica. Toby Melville y Samir Hussein, Wire Image.

Los planes de futuro de los duques de Sussex consistirán en “lanzar una entidad benéfica”, y pretenden, aún sin ser miembros sénior de la familia real, “seguir colaborando con su Majestad la Reina, el Príncipe de Gales y todos los demás miembros de la familia”.

Esta ha sido una noticia que ha acabado con las especulaciones que se habían dado desde el inicio de la relación de la pareja.

¿Qué os parecen las relaciones de la familia real británica? ¿Creéis que hacen bien en renunciar? Dejadnos vuestra opinión en los comentarios y como siempre ¡muchas gracias por leernos!

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